
El Poder de los aceites esenciales
- claudia posada
- 21 oct 2025
- 3 Min. de lectura
El Origen Sagrado de los Aceites Esenciales y su Poder Terapéutico en el Ayurveda
El alma de las plantas: de dónde provienen los aceites esenciales
Los aceites esenciales son la esencia viva de las plantas, su aliento vital o prana concentrado. Se obtienen a través de procesos delicados como la destilación por vapor, el prensado en frío o la extracción por solventes naturales, según el tipo de planta.
En la antigüedad, civilizaciones como la egipcia, la india y la persa ya los utilizaban no solo por su fragancia, sino como un medio para conectar con la inteligencia de la naturaleza y favorecer la sanación física, mental y espiritual.
En el Ayurveda, los aceites esenciales se consideran una forma de Oushadhi (medicina vegetal), y cada planta porta una energía específica que armoniza las Doshas (Vata, Pitta y Kapha) según sus cualidades (gunas) y su potencia (virya).
Así, un aceite no actúa únicamente en el cuerpo, sino también en los campos sutiles, purificando la mente y equilibrando las emociones.
Cómo y por qué se usan de manera terapéutica
El Ayurveda enseña que la mente, el cuerpo y el espíritu están profundamente interconectados. Los aceites esenciales actúan sobre esta triada a través de tres principales vías:
Inhalación aromática: activa el sistema límbico, centro de la memoria y las emociones, ayudando a calmar, energizar o equilibrar el estado mental.
Aplicación tópica: al ser absorbidos por la piel, penetran el torrente sanguíneo y llevan su energía curativa directamente a los tejidos (dhatus).
Uso ambiental: mediante difusores o baños aromáticos, purifican el espacio, elevan la vibración y armonizan la energía del entorno.
Desde una perspectiva ayurvédica, el aroma tiene la capacidad de transformar los estados mentales: un aceite puede apaciguar la agitación de Vata, refrescar el fuego de Pitta o dinamizar la pesadez de Kapha.
Cada aroma despierta una respuesta psicofisiológica distinta, siendo una herramienta poderosa de aromaterapia emocional y espiritual.
Desde el aspecto químico, los aceites esenciales aportan una compleja mezcla de moléculas volátiles naturales —como terpenos, ésteres, aldehídos, cetonas, alcoholes y fenoles— que actúan sobre el cuerpo y la mente. Estas sustancias poseen propiedades antimicrobianas, antiinflamatorias, calmantes o estimulantes, y su interacción con el sistema nervioso a través del olfato influye en las emociones, el estado de ánimo y la salud general.
Los principales aromas en cosmética y en el manejo de las emociones
En cosmética natural:
Los aceites esenciales nutren, regeneran y equilibran la piel, además de impregnarla con un aroma puro y terapéutico.
Algunos de los más utilizados son:
Lavanda (Lavandula angustifolia): calmante, equilibrante y regeneradora cutánea. Ideal para pieles sensibles o irritadas.
Geranio rosado: armoniza las hormonas, tonifica la piel y eleva el ánimo.
Rosa damascena: símbolo del corazón, suaviza líneas de expresión, hidrata profundamente y aporta serenidad.
Incienso (Boswellia carterii): regenera tejidos y conecta con la espiritualidad; excelente en cremas y aceites faciales.
Sándalo: refrescante, antiinflamatorio y profundamente meditativo. Embellece la piel y aquieta la mente.
En el manejo de las emociones:
Cada aroma tiene una frecuencia que toca un aspecto del alma:
Lavanda: calma la ansiedad y equilibra el sistema nervioso.
Naranja dulce: alegra el espíritu, combate el estrés y fomenta la creatividad.
Ylang-Ylang: abre el corazón, ayuda en procesos de autoaceptación y confianza.
Vetiver: ancla la mente, excelente para exceso de Vata y desconexión corporal.
Menta: despeja la mente y revitaliza la concentración.
Rosa e Incienso: acompañan procesos de duelo, meditación y apertura espiritual.
Una alquimia entre ciencia y conciencia
Los aceites esenciales no son simples fragancias; son mensajeros vegetales de sabiduría natural. Su acción se sostiene tanto en principios bioquímicos como en la comprensión energética del Ayurveda.
Al aplicarlos con respeto, conciencia y conocimiento de las doshas, se convierten en una medicina sutil capaz de restaurar la armonía del ser completo.
En palabras del Charaka Samhita:
“La naturaleza provee en cada planta una chispa divina destinada a sanar a quien la escucha con el corazón.”






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